PORQUÉ SEGUIR A JESÚS.
Hay muchas razones por las que alguien puede decidir seGUIR a Jesús, y pueden variar dependiendo de la perspectiva de cada persona.
Amor y gratitud: eLEGIR seguir a Jesús y servirle PORQUE NACE EN UNO un amor y gratitud profundo por todo lo que Él ha hecho. Jesús murió por los pecados de la humanidad y que su sacrificio permite la reconciliación con Dios, puede llevar a muchas personas a sentir un gran agradecimiento hacia él.
Propósito y significado: DEBEMOS encuentraR un sentido de propósito y significado en su vida a través del servicio a Jesús. Al servir a Jesús, pODEMOS sentir que estAMOS cumpliendo una misión divina y NUESTRA vida SE CONECTA CON un propósito más grande que NOSOTROS mismos.
Comunidad y pertenencia: el servicio a Jesús implica formar parte de una comunidad de personas que comparten sus mismas creencias y valores. Esta comunidad puede ofrecer apoyo emocional, compañerismo y un sentido de pertenencia.
Transformación personal: seguir a Jesús y servirle puede llevar a una transformación personal. Al seguir los principios y enseñanzas de Jesús, pODEMOS mejorar NUESTRO carácter, desarrollar virtudes como el amor, la compasión y la paciencia, y convertiRNOS en personas más completas y realizadas.
seGUIR a Jesús ES UNA decisión Y una elección personal y libre.
Aquí te dejo algunos versículos de la Biblia que hablan sobre seGUIR a Jesús:
"Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos." - Marcos 10:45
"Y si alguien me sirve, que me siga; y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguien me sirve, mi Padre lo honrará." - Juan 12:26
"De la manera que cada uno ha recibido un don, úselo para servir a los demás, como buenos administradores de la gracia de Dios en sus diversas formas." - 1 Pedro 4:10
"Por tanto, hermanos míos queridos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano." - 1 Corintios 15:58
"Sigan el ejemplo de Cristo, quien siendo en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres." - Filipenses 2:5-7